Música

Estoy de acuerdo en que la mejor sinfonía de una buena sesión de sexo, son los sonidos propios del momento que emiten los protagonistas del evento.

Gemidos, suspiros, una respiración acelerada o incluso algún grito, son la mejor música de fondo que puede haber en estos casos, acompañada a veces por percusiones como una cabecera golpeando en la pared o un somier para retirar…

Sin embargo, hay melodías que inspiran, animan y amenizan el momento, armonizándolo para que todo sea perfecto.

Yo voy a compartir aquí lo que comercialmente se ha llamado “música para la intimidad”.

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de La piel de Victoria: placer y deseo Publicado en Música