Un café y…

Termino de recoger la cocina y sirvo un café para cada uno.

– Hemos apurado demasiado, vamos a llegar tarde y todos nos verán entrar juntos -dice Él haciéndose el nudo de la corbata-.

– ¿Te preocupa? ¿Crees que alguien sospecha algo? -le pregunto mientras me tomo el café-.

– ¿Sospechar qué? ¿Que follamos? No lo creo, ya sabes la fama de estrecha y estirada que tienes -contesta Él con una sonrisa mientras se toma el suyo-.

– ¡Ah! ¿Sí? ¿Y qué pasaría si ahora mismo me quito el tanga y voy sin él a trabajar? ¿Crees que lo notarían?

– Supongo que no, pero yo sí lo sabría e iría empalmado todo el día, y eso sí lo notarían. Pero no serías capaz…

– ¿Me estás retando? Veo que aún soy capaz de sorprenderte, eso me gusta -le digo mientras me quito el tanga y se lo tiro a la cara-. ¿Nos vamos?

– Espera, ¿en serio vas a ir así? -pregunta mientras mete la mano bajo mi falda y me acaricia el coño- No voy a poder concentrarme en todo el día, joder ya la tengo dura otra vez…

– Eso tiene fácil arreglo.

Me arrodillo entre sus piernas, le desabrocho el pantalón y le saco la polla. Efectivamente está dura. Empiezo a chupársela despacito, jugando con sus testículos.

– Victoria es tarde.

– ¿Quieres que pare? -le pregunto masturbándole con la mano-.

– No, pero date prisa.

Me meto de nuevo la polla en la boca y empiezo a chupársela deprisa y muy  profunda, hasta la garganta, sé que eso le pone a mil y se correrá rápido, ya me ayuda moviendo las caderas. Jadea, me coge la cabeza y me la empuja hacia su polla mientras me dice “chúpamela puta, chúpamela”.  Me pone un montón que me insulte, que me diga guarradas. Mi coño ya está mojado y parece que Él lo ha adivinado, porque me quita la cabeza de su polla, me tira del brazo y me dice “ven aquí zorra, voy a follarte otra vez”.

Me monto a horcajadas sobre Él y me muevo como una batidora, le encanta que se lo haga. Me coge del culo y me aprieta contra su polla mientras me dice “así, muévete así puta, me va a rebentar la polla” y me mete un dedo por el culo.

– ¿No decías que íbamos a llegar tarde?

– A la mierda el trabajo -me dice mientras me arranca la camisa, me levanta el sujetador y me chupa los pechos y me muerde los pezones-. Joder Victoria sacas lo peor de mí.

– ¿En serio? ¿Esto es lo peor? Entonces estoy deseando ver lo mejor -le contesto mientras me levanto, me doy la vuelta y me siento a horcajadas sobre Él dándole la espalda, ensartándome de nuevo su polla en el coño y empiezo a moverme, aumentando el ritmo hasta que nos corremos.

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