Sueño mojado

Hace un par de días que no nos vemos y mi coño es un volcán de pura lava, derramando mi esencia líquida y ardiente cada vez que pienso en Él.

Esta mañana me he levantado empapada, fruto de uno de los sueños más excitantes que he tenido nunca.

Él está sentado en mi sofá completamente desnudo. Yo también lo estoy, arrodillada a sus pies y masturbándole lentamente.

– Quiero chuparte la polla. Quiero chupártela una y otra vez hasta que no pueda más. Quiero darte placer hasta que ninguno de los 2 resista. No quiero comer ni beber, hoy quiero alimentarme sólo de tí, que tu polla sea mi comida y tu semen mi agua. Quiero polla, dame polla nene…

Él me coge la cabeza y lentamente la acerca a su polla. Mientras me la meto en la boca Él me susurra “cómetela puta, cómeme la polla” y yo empiezo a chupar.

No puedo recordar cuántas felaciones le hago durante el sueño, 7 u 8, quizá más, una tras otra. Se las hago despacio, muy despacio. Cada mamada es de 30 a 45 minutos, variando técnicas, posturas y ritmos, controlando su placer y su excitación llevándole al borde del punto sin retorno una y otra vez.

A veces, en lugar de correrse en mi boca lo hace en mis pechos, en mi cara, en mi culo, en un vaso que acabo bebiéndome…

Se la chupo arrodillada a sus pies; a su lado subida a 4 patas en el sofá mientras me masturba o me folla con el vibrador, juega con mis pechos o me mete un dedo por el culo; acostada bocaarriba en el sofá con la cabeza colgando y Él follándome la boca hasta la garganta; a 4 patas sobre Él con mi culo y mi coño en su cara y haciéndome lo que quiere y como quiere; o sentada mientras Él, subido depié en el sofá, me agarra la cabeza y me folla la boca como una bestia.

Me paso horas y horas comiéndome esa polla que me vuelve loca y cada vez tengo más y más ganas. No puedo parar y entonces me he despertado empapada en flujo y sudor.

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