Las ventosas de pezones

Mis pezones son dos de las partes más sensibles y reactivas de mi cuerpo, imagino que como muchas mujeres, y me gusta que se le preste una atención adicional dedicándole algunos gestos mientras mantengo relaciones sexuales. Hace poco leí que un estudio reciente demostró que la estimulación de los pezones despierta los genitales. Si nos preguntaran directamente a las mujeres antes de hacer estos estudios, se ahorrarían  mucho dinero. Se cree que aproximadamente el 1% de las mujeres pueden alcanzar el orgasmo mediante la estimulación de los pezones únicamente.

Si tus pezones no están recibiendo la atención que merecen, o no tienes quién le dedique esa atención y la echas de menos, puedes invertir en este juguete sexual que te ayudará a experimentar con diferentes sensaciones. Las ventosas de pezones son más suaves que las pinzas. Aunque las pinzas son más conocidas, éstas se limitan a pellizcar. El pellizco de las pinzas es firme pero no debe de llegar a ser desagradable, así que hay que manejarlas con cuidado. Las ventosas son más cuidadosas. Se pueden encontrar diferentes modelos en el mercado. Su nombre puede ser el de ventosas o bombas succionadoras. Estos ingeniosos juguetes sexuales producen el efecto similar al de chupar los pezones de manera ansiosa. A mí particularmente me encanta esta sensación, y sentir cómo te chupan ambos pezones a la vez mientras sientes otra boca haciéndote sexo oral, hasta ahora sólo era posible si en la acción participaban 4 personas.

Simplemente debes presionar la parte con forma de bombilla, colocarlas en los pezones y las ventosas se adhieren en su lugar con una fuerte succión. Cuando se utilizan durante unos pocos minutos puede aumentar el flujo sanguíneo y la sensibilidad y hacer que el pezón se muestre hinchado y más erecto.

Además, su uso a largo plazo puede agrandar permanentemente los pezones y aumenta la sensibilidadal tacto. Un beneficio añadido

Cucharadas de placer

– ¿Qué hora es?

– Son más de las 11. Has dormido casi una hora después del desayuno.

– Estaba muy cansada. Y estoy muy a gustito así en cuchara, con tu cuerpo pegado al mío, tu aliento cálido en la nuca y tus brazos estrechándome. Has tenido efecto somnífero.

– ¿Ahora te provoco sueño? Eso es nuevo. Espero que no te acostumbres.

– Me gusta esta faceta tuya. Pero me gusta mucho más ésta -le digo mientras le cojo las manos y las deslizo por mi cuerpo hasta mis pechos y apreto mi culo contra su polla dormida-.

– ¡Ah! ¿Sí? ¿Y te gusta esto? -me susurra al oído mientras acaricia mis pechos, juega con mis pezones y me responde apretando su polla contra mi culo-.

Nuestras caderas se mueven al unísono, pero su polla no se pone dura. Curvo la espalda sacando más el culo y me agarro a sus caderas para atraerlo más a mí, pero no consigo nada.

– ¿Qué pasa, no te gusta esto? -le digo frustrada clavándole ya las uñas en las nalgas- Estoy mojada nene…

– ¿En serio? -me pregunta jadeándome en la oreja y mordiéndomela mientras desliza una mano hasta mi coño-. Joder nena, tienes el coñito empapado espera…

Se separa de mi cuerpo, justo cuando parece que su polla despierta de su letargo.

– ¿Qué haces?

– Abre las piernas y sepárate las nalgas -dice frotándome el coño y empapándose los dedos-

– ¿Qué?

– ¡Que te abras el culo joder. Y separa las piernas!

– ¿Me lo vas a follar? ¿Vas a follarme el culo? -le digo casi al borde del orgasmo-.

– ¡Qué vicio tienes puta! ¿Quieres que te lo folle? ¿Eh? ¿Quieres que te meta la polla por el culo puta? -dice aumentando el ritmo de sus dedos sobre mi clítoris-. Quizá te la meta, si me gusta lo que vas a hacerme. Pero ahora haz lo que te digo. Cógete las nalgas y ábrelas bien. Y más te vale correrte en cantidad…

Apenas puedo controlar mis caderas, pero consigo llevar las manos a mi culo y dejarlo bien abierto, no se muy bien para qué, y abrir las piernas, lo que Él aprovecha para hacerme una pinza, metiéndome 4 dedos en el coño y masturbarme a la vez el clítoris con el pulgar de una manera desenfrenada mientras me muerde la oreja y me susurra “tengo la polla como una estaca, córrete puta, vamos, ¡¡¡VAMOS!!!” me grita mientras me corro en su mano.

– Bien, bien, muy bien -me dice mientras lleva mi corrida hasta mi culo, untándomelo de arriba a abajo-. Quieta, no te muevas. Tengo que untarlo todo bien. Bueno, un poquito también para mí -dice metiéndome de nuevo los dedos en el coño y chupándoselos-. Joder qué bueno está tu coño cariño. Antes de que acabe el día voy a dedicarme un buen rato a comérmelo -dice repitiendo la acción de mojar los dedos en mi coño y chupárselos-. Mmmmm delicioso. Bueno, esto ya es para mí -dice metiéndome los dedos de nuevo en el coño, pero esta vez es para lubricarse la polla-.

– ¿Me vas a follar ya el culo?

– ¡Cuánta prisa! ¿Qué quieres Victoria? ¿Esto? -dice metiéndome 2 dedos en el culo- La quieres dentro ¿verdad puta? -dice sacando y metiendo los dedos varias veces-. Puta, que eres una puta. Esto es para luego. Ven aquí.

Me atrae hacia su polla, la coloca entre mis nalgas y me suelta las manos, llevándomelas a su culo y agarrándose a mis caderas para atraerme aún más hacia Él.

– Muévete, mastúrbame con tu culo, apriétalo vamos. Usa este pezado de culo zorra -y me da un azote.

– Métemela -le digo mientras muevo mis caderas y contraigo las nalgas atrapando su polla-.

– ¡¡¡NO!!! AÚN NO. CUANDO CONSIGAS QUE ME CORRA PUTA -me grita-.

Mis movimientos son mecánicos, bruscos y coordinados. Lo estoy masturbando con mis nalgas, deseando que me meta la polla por el culo ya, pero parece que el momento nunca llega. Hasta que por fin…

– Voy a correrme nena. Prepara tu culo porque voy a correrme dentro.

– Métemela ya.

– Toma tu “cuchara” de leche puta -y aprovechando uno de los movimientos, me mete la polla por el culo de una vez para correrse dentro, agarrándose a mis pechos y mordiéndome la oreja y la nuca.