Cucharadas de placer

– ¿Qué hora es?

– Son más de las 11. Has dormido casi una hora después del desayuno.

– Estaba muy cansada. Y estoy muy a gustito así en cuchara, con tu cuerpo pegado al mío, tu aliento cálido en la nuca y tus brazos estrechándome. Has tenido efecto somnífero.

– ¿Ahora te provoco sueño? Eso es nuevo. Espero que no te acostumbres.

– Me gusta esta faceta tuya. Pero me gusta mucho más ésta -le digo mientras le cojo las manos y las deslizo por mi cuerpo hasta mis pechos y apreto mi culo contra su polla dormida-.

– ¡Ah! ¿Sí? ¿Y te gusta esto? -me susurra al oído mientras acaricia mis pechos, juega con mis pezones y me responde apretando su polla contra mi culo-.

Nuestras caderas se mueven al unísono, pero su polla no se pone dura. Curvo la espalda sacando más el culo y me agarro a sus caderas para atraerlo más a mí, pero no consigo nada.

– ¿Qué pasa, no te gusta esto? -le digo frustrada clavándole ya las uñas en las nalgas- Estoy mojada nene…

– ¿En serio? -me pregunta jadeándome en la oreja y mordiéndomela mientras desliza una mano hasta mi coño-. Joder nena, tienes el coñito empapado espera…

Se separa de mi cuerpo, justo cuando parece que su polla despierta de su letargo.

– ¿Qué haces?

– Abre las piernas y sepárate las nalgas -dice frotándome el coño y empapándose los dedos-

– ¿Qué?

– ¡Que te abras el culo joder. Y separa las piernas!

– ¿Me lo vas a follar? ¿Vas a follarme el culo? -le digo casi al borde del orgasmo-.

– ¡Qué vicio tienes puta! ¿Quieres que te lo folle? ¿Eh? ¿Quieres que te meta la polla por el culo puta? -dice aumentando el ritmo de sus dedos sobre mi clítoris-. Quizá te la meta, si me gusta lo que vas a hacerme. Pero ahora haz lo que te digo. Cógete las nalgas y ábrelas bien. Y más te vale correrte en cantidad…

Apenas puedo controlar mis caderas, pero consigo llevar las manos a mi culo y dejarlo bien abierto, no se muy bien para qué, y abrir las piernas, lo que Él aprovecha para hacerme una pinza, metiéndome 4 dedos en el coño y masturbarme a la vez el clítoris con el pulgar de una manera desenfrenada mientras me muerde la oreja y me susurra “tengo la polla como una estaca, córrete puta, vamos, ¡¡¡VAMOS!!!” me grita mientras me corro en su mano.

– Bien, bien, muy bien -me dice mientras lleva mi corrida hasta mi culo, untándomelo de arriba a abajo-. Quieta, no te muevas. Tengo que untarlo todo bien. Bueno, un poquito también para mí -dice metiéndome de nuevo los dedos en el coño y chupándoselos-. Joder qué bueno está tu coño cariño. Antes de que acabe el día voy a dedicarme un buen rato a comérmelo -dice repitiendo la acción de mojar los dedos en mi coño y chupárselos-. Mmmmm delicioso. Bueno, esto ya es para mí -dice metiéndome los dedos de nuevo en el coño, pero esta vez es para lubricarse la polla-.

– ¿Me vas a follar ya el culo?

– ¡Cuánta prisa! ¿Qué quieres Victoria? ¿Esto? -dice metiéndome 2 dedos en el culo- La quieres dentro ¿verdad puta? -dice sacando y metiendo los dedos varias veces-. Puta, que eres una puta. Esto es para luego. Ven aquí.

Me atrae hacia su polla, la coloca entre mis nalgas y me suelta las manos, llevándomelas a su culo y agarrándose a mis caderas para atraerme aún más hacia Él.

– Muévete, mastúrbame con tu culo, apriétalo vamos. Usa este pezado de culo zorra -y me da un azote.

– Métemela -le digo mientras muevo mis caderas y contraigo las nalgas atrapando su polla-.

– ¡¡¡NO!!! AÚN NO. CUANDO CONSIGAS QUE ME CORRA PUTA -me grita-.

Mis movimientos son mecánicos, bruscos y coordinados. Lo estoy masturbando con mis nalgas, deseando que me meta la polla por el culo ya, pero parece que el momento nunca llega. Hasta que por fin…

– Voy a correrme nena. Prepara tu culo porque voy a correrme dentro.

– Métemela ya.

– Toma tu “cuchara” de leche puta -y aprovechando uno de los movimientos, me mete la polla por el culo de una vez para correrse dentro, agarrándose a mis pechos y mordiéndome la oreja y la nuca.

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