Trilogía Cincuenta Sombras de Grey

Lo prometido es deuda: voy a dar mi opinión sobre la trilogía Cincuenta Sombras.

No voy a entrar en detalles, para no fastidiarte si lo estás leyendo o lo vas a leer.

Si lo estás haciendo, te habrás percatado de la gran similitud de Grey con Él, pura coincidencia, al menos por mi parte, y no creo que E. L. James me haya leído a mí, aunque todo podría ser.

Las causas por las que Él es como es de “violento” y apasionado en el sexo, no tienen nada que ver con las causas de Grey. Él simplemente es así, le gusta el sexo duro.

Por otro lado, he de decir que el de Grey no es tan duro, la verdad es que me ha decepcionado bastante. Hay escenas que prometen un desenlace “interesante”, pero son simples escarceos con el sado, pero nada memorable.

Yo lo resumiría, más que como novela erótica, como thriller psicológico con pinceladas de sado-masoquismo. Y algo de sexo con amor también.

Es cierto que engancha como dicen, pero en mi caso, por ejemplo, que me leí cada ejemplar en 2 o 3 días, he de decir que era porque estaba esperando ese “algo más” que parecía que iba a ocurrir y no llegaba. En otros casos, creo que puedo decir que, si a la gente le ha impresionado, es porque tienen una vida sexual muy pobre, escasa y aburrida, así de claro y así de simple.

Otra de las cosas que me ha impresionado, es que en estas novelas se han intercambiado los papeles. Normalmente, es la mujer la que ama incondicionalmente y el hombre el que se enamora de algo que no existe, e intenta cambiar la realidad para que sea como él quiere, para que ella sea como él quiere. Aquí sucede todo lo contrario, ella se enamora de la imagen ideal de un hombre irreal, e intenta cambiarlo desde el principio hasta el fin. Grey en cambio, ama a Ana desde el primer día, incondicionalmente, aunque no es físicamente su tipo de mujer (al ser ella famélica, enclenque y nada voluptuosa) y detesta profundamente su carácter indomable.

En resumen, una historia de amor con intercambio de roles, mezclado con thriller psicológico y conatos de sado-masoquismo.