Vuelve por fin

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Timbrazos insistentes me despiertan de golpe.

Es Él, es mi AMO -me digo a mí misma saliendo de la cama y corriendo hacia la puerta-.

Abro y ahí está Él, cruzándose de brazos para admirar el paisaje, pues con las ansias de abrir no he caído en la cuenta de que estoy desnuda.

Así me gusta que me recibas puta -dice acercándose, agarrándome ambos pezones y sacudiendo y tirando de ellos-. Prepárate porque hoy vas a recibir dolor y polla por todas partes putita mía.

Suelta mis pezones, entra y cierra la puerta. Me aprisiona contra ella mientras estruja mis pechos y empuja sus caderas contra las mías, pudiendo notar en mi coño la erección que trae puesta. Cada empujón es más fuerte que el anterior, provocando que emita un quejido.

¿Qué pasa? ¿Te he clavado la hebilla del cinturón o algo?

No, es que me duele todo, he pasado la noche masturbándome pensando en tí.

Él se aparta un poco y desliza una mano hasta mi coño, palpando clítoris, labios y agujero, mientras mira en mi cara los gestos de dolor que me cuesta reprimir.

Me has desobedecido Victoria. Si me fui anoche fue precisamente para que descansaras, para tener tu cuerpo hoy preparado para mí.

Se aparta de mí decepcionado. Yo le agarro la mano y la llevo de nuevo a mi coño suplicándole “no te vayas, fóllame la boca, el culo, los pechos… ¿Quieres azotármelos o fustigarlos?¿Quieres atármelos y mordérmelos? Haz conmigo lo que quieras, pero no te vayas…”.

Él se acerca de nuevo a mí y, metiéndome los dedos en el coño me susurra al oído “no he pensado en irme ni por un momento, pero me has desobedecido y ahora no estás en forma para mí, pero eso no me va a parar. ¿Me oyes puta?” -pregunta clavándome los dedos más y más hondo-.

Sí AMO -consigo gruñir de dolor-.

Bien -dice sacando los dedos y chupándoselos-. Joder nena qué bueno está tu coño -y los introduce de nuevo-. No me gusta que te des placer sin mí. Este coño es mío ¿me oyes puta? Sólo yo te daré placer, pero lo haré con dolor. Camina -y tira de mi coño dirigiéndonos a la habitación-.

Una vez allí me tira en la cama, cierra la puerta y dice “vamos a hacer un informe de daños. Abre bien las piernas puta”.

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